Consejos Shell sobre líquidos refrigerantes

En los comienzos, el agua natural pura fue el líquido más comúnmente usado como refrigerante para motores. Esto es debido a varios motivos: tiene una buena propiedad de transmisión del calor, puede ser obtenida en cualquier lugar y su costo es muy bajo. Sin embargo, con el paso del tiempo se desarrollaron productos mejorados que evitaban los posibles daños e inconvenientes que el uso del agua ocasionaba en los equipos, como por ej.  los puntos de congelación/ebullición y (no menos importante) la natural acción corrosiva del agua sobre los metales.

Hoy día, se desarrollan mejores y más eficientes productos, los que llevan a cumplir con las condiciones básicas de un refrigerante, optimizando la eficiencia de productos y de los motores.

Para clasificar un buen refrigerante, el mismo debe cumplir con:

  1. La habilidad de bajar el punto de congelación del agua a las bajas temperaturas de operación en invierno.
  2. La habilidad de elevar el punto de ebullición del agua.
  3. La posibilidad de proteger a los metales del sistema de enfriamiento (motor, bomba de agua, radiador) contra la corrosión y depósitos salinos.
  4. Ser estable químicamente en el transcurso de su uso en el equipo.
  5. Buena propiedad de transmitir el calor.

Productos Shell para hacer más eficaz su inversión

Los productos refrigerantes de Shell, específicamente la línea Shellzone, son fluidos  anticongelantes y antioxidantes concentrados para radiadores de calidad superior. Son  especialmente desarrollados para la protección del sistema de enfriamiento de los motores de combustión interna ante todo clima. Shellzone se emplea en todos los sistemas de enfriamiento de motores que trabajan a temperaturas extremas o que presentan problemas de corrosión o depósitos. Son compatibles con todos los metales y mangueras de los sistemas de enfriamiento, lo que facilita su uso y optimización.

Recomendaciones de uso

Al momento de seleccionar un producto refrigerante, es recomendable que:

  1. Se asegure de elegir un producto que cumpla con las funciones del refrigerante.
  2. Antes de su aplicación, se sugiere drenar el sistema de enfriamiento, y si fuera necesario lavar con un detergente. Esto mejorará el desempeño del producto a utilizar.
  3. Controle una vez por año el funcionamiento y estado de conservación de la tapa de su radiador. La presión más común es de 14 psi.
  4. Inspeccione dos veces al año las mangueras y reemplácelas si tuvieran grietas y/o deformaciones. Observe además el estado de las fajas o correas del ventilador y la bomba y cámbielas en caso de estar dañadas.
  5. Los productos refrigerantes de buena calidad no requieren de aditivos o sustancias adicionales.
  6. No olvide consultar a su mecánico de inmediato por cualquier funcionamiento inadecuado del motor.

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